
Con el objetivo de fortalecer la seguridad en la región y cerrar el paso a los grupos criminales que operan en la zona limítrofe entre San Luis Potosí y Guanajuato, ambos estados firmarán un convenio de colaboración que permitirá un despliegue operativo conjunto y coordinado.
El anuncio fue hecho por el gobernador potosino, Ricardo Gallardo Cardona, quien detalló que el acuerdo será firmado la próxima semana con la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo. Este nuevo pacto se suma a los esfuerzos interinstitucionales para combatir la delincuencia organizada en la región, y busca impedir que los criminales aprovechen los límites estatales para evadir la acción de la justicia.
“Hasta ahora, la delincuencia ha podido escabullirse de la ley aprovechándose de la delgada línea fronteriza que hay entre municipios como Villa de Reyes y San Felipe”, señaló Gallardo Cardona, al subrayar la urgencia de reforzar los límites interestatales.
El gobernador explicó que este convenio funcionará de manera similar al ya firmado con Zacatecas, el cual ha dado resultados positivos en la pacificación de las fronteras compartidas con ese estado.
El acuerdo contempla la posibilidad de que las fuerzas de seguridad y procuración de justicia de ambos estados coordinen acciones en tiempo real, incluyendo la persecución transfronteriza de grupos delictivos, lo que hasta ahora ha sido una limitante para la efectividad de las operaciones.
Gallardo también describió el contexto físico y operativo de esta franja limítrofe, destacando que entre Villa de Reyes (SLP) y San Felipe (GTO), la frontera está definida por caminos estrechos, tramos de terracería y escasos puntos de vigilancia. El único destacamento fijo en la zona es una guarnición de la Guardia Nacional, usualmente compuesta por solo dos patrullas y pocos elementos.
A unos kilómetros de ese punto, explicó, se encuentra el crucero carretero de San Felipe, Guanajuato, donde comúnmente se ubican unidades de transporte de carga de largo itinerario, lo que también representa un punto vulnerable.
Con este convenio, se espera reforzar la presencia policial, mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo y, sobre todo, cerrar las brechas que actualmente son aprovechadas por el crimen organizado para operar con impunidad entre ambos territorios.